Durante décadas, la forma estándar de saber cómo iba la glucosa de una persona con diabetes fue un único número: la hemoglobina glicada (HbA1c), que resume la media de los últimos meses. Los sensores de glucosa han cambiado ese panorama. Hoy es habitual disponer de cientos de lecturas al día, y con ellas ha llegado una métrica que las guías internacionales ya utilizan junto a la HbA1c para valorar el control glucémico: el tiempo en rango, o TIR (del inglés time in range) [1].
El tiempo en rango responde a una pregunta muy intuitiva: ¿qué parte del día pasa tu glucosa dentro de unos valores objetivo? A diferencia de una media, permite ver a la vez cuánto tiempo pasas por encima y por debajo de ese rango, y refleja lo que ha ocurrido en las últimas semanas, no en los últimos meses [2].
En esta guía verás qué mide exactamente el TIR y las métricas que lo acompañan, qué objetivos recomiendan los consensos internacionales según la edad y la situación de cada persona, cómo se relaciona con la HbA1c, qué dice la investigación sobre su relación con las complicaciones de la diabetes y, sobre todo, cómo leerlo en tu día a día sin obsesionarte con él. Los objetivos concretos siempre se acuerdan de forma individual con tu equipo sanitario [2].
Qué es el tiempo en rango y por qué importa
Una definición sencilla
El tiempo en rango es el porcentaje de lecturas, y por tanto de tiempo, en que la glucosa del sensor se mantiene entre 70 y 180 mg/dL [3]. Si tu TIR es del 70 %, significa que aproximadamente 17 de cada 24 horas has estado dentro de ese intervalo, sin estar ni alto ni bajo [4].
El rango de 70–180 mg/dL no es nuevo. El consenso internacional sobre el uso de la monitorización continua de glucosa publicado en 2017 ya lo propuso como rango objetivo por defecto, y planteó el intervalo más estrecho de 70–140 mg/dL como rango secundario [5]. En 2019, el consenso internacional sobre tiempo en rango fijó los porcentajes objetivo de cada métrica [3].
Qué aporta frente a la HbA1c
La HbA1c sigue siendo una referencia fundamental, porque existe mucha evidencia de que sirve para predecir y ayudar a prevenir las complicaciones de la diabetes [4]. Pero tiene limitaciones: es una media de unos tres meses y no dice nada de las subidas y bajadas que hay detrás.
El consenso de la ADA y la EASD sobre la diabetes tipo 1 en adultos considera que la GMI y el TIR pueden ser más útiles que la HbA1c para el manejo clínico, porque reflejan niveles de glucosa más recientes y aportan información más detallada [2]. En la misma línea, las recomendaciones de la Asociación Americana de Diabetes (ADA) de 2026 indican que el estado glucémico puede evaluarse con la HbA1c, con las métricas del sensor (tiempo en rango, por encima y por debajo del rango) o con ambas [1].
Por qué el límite inferior es 70 mg/dL
El límite inferior del rango coincide con el umbral de hipoglucemia. La ADA considera que una glucosa medida por debajo de 70 mg/dL es clínicamente importante aunque no produzca síntomas [1]. El límite superior de 180 mg/dL, por su parte, marca el punto a partir del cual se contabiliza el tiempo en hiperglucemia [3].
Las métricas que acompañan al tiempo en rango
El TIR no se interpreta solo. Los informes estandarizados de los sensores lo presentan junto a un pequeño grupo de métricas que, juntas, describen el control glucémico de forma mucho más completa [3].
Tiempo por debajo del rango
El tiempo por debajo del rango (TBR, time below range) se divide en dos niveles [3]:
- Nivel 1: entre 54 y 69 mg/dL.
- Nivel 2: por debajo de 54 mg/dL.
La distinción no es arbitraria. Según la ADA, por debajo de 54 mg/dL empiezan a aparecer los síntomas neuroglucopénicos, y ese nivel requiere actuar de inmediato para resolver la hipoglucemia [1]. Existe además un nivel 3, que no se define por una cifra sino por su gravedad: un episodio con alteración mental o física que necesita la ayuda de otra persona para recuperarse, sea cual sea la glucosa [1]. El consenso de 2017 propuso que, para contar un episodio de hipoglucemia de nivel 2 en los datos del sensor, la glucosa debe mantenerse al menos 15 minutos por debajo de 54 mg/dL [5].
Tiempo por encima del rango
El tiempo por encima del rango (TAR, time above range) también tiene dos niveles: de 181 a 250 mg/dL (nivel 1) y por encima de 250 mg/dL (nivel 2) [3]. En los datos del estudio DCCT, con personas con diabetes tipo 1, la mayor parte del tiempo fuera del rango correspondía a hiperglucemia: una mediana del 84 % de los valores fuera de rango estaba por encima de 180 mg/dL [6].
Glucosa media, GMI y coeficiente de variación
Además de los tiempos, el informe muestra la glucosa media y dos indicadores derivados:
- GMI (glucose management indicator): es una estimación de la HbA1c calculada a partir de la glucosa media del sensor con la fórmula GMI (%) = 3,31 + 0,02392 × glucosa media en mg/dL [7]. Por ejemplo, una glucosa media de 150 mg/dL corresponde a una GMI del 6,9 %, y una de 175 mg/dL, a un 7,5 % [7].
- Coeficiente de variación (CV): mide cuánto oscila la glucosa en relación con su media. El consenso de 2017 lo propuso como la medida principal de variabilidad y consideró estable una glucosa con un CV por debajo del 36 % [5]. El objetivo que recogen el consenso de 2019 y la ADA es un CV igual o inferior al 36 % [3, 1].
El perfil ambulatorio de glucosa (AGP)
El perfil ambulatorio de glucosa (AGP, ambulatory glucose profile) es el informe visual estándar recomendado por los consensos [3, 5]. Superpone todos los días registrados en una sola gráfica de 24 horas, como si ocurrieran en un único «día tipo» que empieza y termina a medianoche [8]. La curva central es la mediana; a su alrededor, una banda recoge el 50 % central de los valores (percentiles 25 a 75) y otra, más amplia, llega de los percentiles 10 al 90 [8].
Su objetivo es resumir la información en un documento de una sola página que sirva en la consulta y para explicárselo a la persona con diabetes [8]. La ADA recomienda que todos los sensores y dispositivos de insulina ofrezcan informes estandarizados de al menos una página [9].
| Métrica | Qué mide | Rango de referencia |
|---|---|---|
| Tiempo en rango (TIR) | % del tiempo entre 70 y 180 mg/dL | Objetivo general: más del 70 % |
| Tiempo por debajo, nivel 1 | % del tiempo entre 54 y 69 mg/dL | Junto con el nivel 2, menos del 4 % |
| Tiempo por debajo, nivel 2 | % del tiempo por debajo de 54 mg/dL | Menos del 1 % |
| Tiempo por encima, nivel 1 | % del tiempo entre 181 y 250 mg/dL | Junto con el nivel 2, menos del 25 % |
| Tiempo por encima, nivel 2 | % del tiempo por encima de 250 mg/dL | Menos del 5 % |
| Coeficiente de variación | Oscilación de la glucosa respecto a su media | 36 % o menos |
| GMI | HbA1c estimada a partir de la glucosa media | Se valora junto a la HbA1c de laboratorio |
Qué objetivos recomiendan las guías internacionales
Adultos con diabetes tipo 1 y tipo 2
Para la mayoría de los adultos con diabetes tipo 1 o tipo 2, el consenso internacional de 2019 propone estos objetivos [3]:
| Métrica | Objetivo | Equivalencia aproximada al día |
|---|---|---|
| Entre 70 y 180 mg/dL | Más del 70 % | Más de 16 h 48 min |
| Por debajo de 70 mg/dL | Menos del 4 % | Menos de 1 h |
| Por debajo de 54 mg/dL | Menos del 1 % | Menos de 15 min |
| Por encima de 180 mg/dL | Menos del 25 % | Menos de 6 h |
| Por encima de 250 mg/dL | Menos del 5 % | Menos de 1 h 12 min |
Las recomendaciones de la ADA de 2026 recogen estos mismos objetivos: un TIR superior al 70 % es apropiado para muchos adultos no gestantes, y se recomienda pasar menos del 4 % del tiempo por debajo de 70 mg/dL y menos del 1 % por debajo de 54 mg/dL para prevenir las hipoglucemias [1]. El informe de consenso conjunto de la ADA y la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD) sobre la diabetes tipo 1 en adultos adopta las mismas cifras [2].
Hay matices. Por ejemplo, en menores de 25 años cuyo objetivo de HbA1c sea del 7,5 %, el consenso sugiere fijar un TIR de alrededor del 60 % [3]. Y todos los objetivos deben individualizarse y acordarse con la persona con diabetes [2].
Personas mayores o con alto riesgo de hipoglucemia
En personas mayores o con alto riesgo, el consenso rebaja el objetivo de TIR a más del 50 % (más de 12 horas al día) y endurece el de hipoglucemia: menos del 1 % del tiempo por debajo de 70 mg/dL, para poner más énfasis en evitarla [3]. La ADA recomienda a las personas mayores pasar menos del 1 % del tiempo por debajo de 70 mg/dL y, en las que tienen un estado de salud complejo o intermedio, un TIR superior al 50 % y menos del 10 % del tiempo por encima de 250 mg/dL [1]. El propio consenso reconoce que faltan datos específicos de TIR en esta población [3].
Niños y adolescentes
La Sociedad Internacional de Diabetes Pediátrica y del Adolescente (ISPAD) aplica en niños y adolescentes los mismos objetivos de sensor que en adultos, medidos en un periodo de 14 días: más del 70 % entre 70 y 180 mg/dL, menos del 4 % por debajo de 70, menos del 1 % por debajo de 54, menos del 25 % por encima de 180 y menos del 5 % por encima de 250 mg/dL [10]. La guía de 2024 mantiene estos objetivos y señala que, para alcanzar una HbA1c de 6,5 % o menos, puede hacer falta un TIR superior al 80 % [11]. ISPAD también recuerda que solo conviene relajar los objetivos cuando alcanzarlos perjudica el bienestar general de la persona o de sus cuidadores [10].
Embarazo
Durante el embarazo con diabetes tipo 1, el rango objetivo es más estrecho: entre 63 y 140 mg/dL durante más del 70 % del tiempo, con menos del 4 % por debajo de 63 mg/dL, menos del 1 % por debajo de 54 mg/dL y menos del 25 % por encima de 140 mg/dL [3]. El consenso advierte de que estos porcentajes se basan en evidencia limitada y que hace falta más investigación [3].
Qué hacen NICE y el sistema sanitario español
No todas las guías han adoptado objetivos numéricos de TIR. El Instituto Nacional para la Excelencia en la Salud y la Atención del Reino Unido (NICE) recomienda ofrecer a todos los adultos con diabetes tipo 1 la elección entre un sensor en tiempo real o uno de tipo flash, pero mantiene como objetivo principal una HbA1c de 48 mmol/mol (6,5 %) o inferior, y solo menciona el tiempo en rango como ejemplo de meta [12].
En España, el Sistema Nacional de Salud incorporó la monitorización de glucosa de forma progresiva entre 2018 y 2020 para las personas con diabetes tipo 1 en terapia intensiva con insulina que necesitan al menos seis punciones digitales al día, y en 2022 acordó extenderla con esos mismos criterios a la diabetes tipo 2, de forma progresiva y con fecha límite el 31 de diciembre de 2024 [13]. Esa misma resolución prevé retirar el sensor si no se utiliza al menos el 70 % del tiempo, y exige formar a los pacientes en la interpretación de valores y tendencias y en las limitaciones del dispositivo [13].
Primero, reducir las bajadas
El consenso deja clara una prioridad: lo primero es reducir el tiempo por debajo del rango hasta el objetivo, y después ocuparse del tiempo en rango o del tiempo por encima [3]. La ADA explica por qué: las hipoglucemias pueden causar daños inmediatos, sobre todo si provocan caídas o accidentes de tráfico, y los episodios de nivel 1 y 2 son fuertes factores de riesgo de episodios graves [1].
Cómo se calcula y cuántos datos hacen falta
De lecturas a minutos
Como el TIR es un porcentaje del día, cada punto equivale a unos 14 minutos. Por eso el consenso traduce el objetivo del 70 % en algo más de 16 horas y 48 minutos al día, y el límite del 4 % por debajo de 70 mg/dL en menos de una hora [3]. Un aumento del 10 % en el TIR equivale a 2,4 horas más al día dentro del rango [14].
Pensar en horas ayuda a relativizar: pasar de un TIR del 60 % al 65 % supone ganar algo más de una hora diaria en rango, y el consenso considera que cada incremento del 5 % se asocia a beneficios clínicamente significativos en la diabetes tipo 1 y tipo 2 [3].
La regla de los 14 días y del 70 % de uso
Para que el TIR sea representativo, hacen falta suficientes datos. El consenso de 2017 indicó que un mínimo de 14 días consecutivos, con alrededor del 70 % de las lecturas posibles, parece generar un informe adecuado para analizar y tomar decisiones [5]. El de 2019 añadió que un uso superior al 70 % en los últimos 14 días se correlaciona bien con la glucosa media, los tiempos en rango y la hiperglucemia de los últimos tres meses, aunque en personas con un control más variable puede hacer falta más tiempo, por ejemplo cuatro semanas de datos para valorar la exposición a hipoglucemias [3].
La ADA acepta una valoración de 10 a 14 días con un uso del sensor del 70 % o más [1]. El mismo umbral del 70 % es el que utiliza el Sistema Nacional de Salud para mantener la financiación del sensor [13].
Qué puede alterar las lecturas
El sensor no mide la glucosa en sangre, sino en el líquido intersticial, el que rodea las células. Ambas se correlacionan bien, pero la del sensor puede ir con retraso cuando la glucosa sube o baja rápidamente [9]. La Sociedad Española de Diabetes (SED) lo explica así: cuando la glucosa baja, el sensor muestra valores más altos que la glucemia capilar, y cuando sube, valores más bajos [15]. Esa diferencia no se debe necesariamente a un error del sensor: mide en otro lugar, con un retraso fisiológico [15].
¿De cuánto es ese retraso? Un estudio con trazadores en adultos sanos en ayunas lo situó en unos 5 a 6 minutos [16]. En la vida real puede ser mayor: Diabetes UK indica que el sensor puede ir hasta 15 minutos por detrás de la glucosa en sangre y que la diferencia suele ser más grande al comer o hacer ejercicio [17].
Otros factores que conviene conocer:
- Precisión: los primeros sensores tenían un error medio (MARD) superior al 20 %, frente a cerca del 10 % de los modelos disponibles en 2018, y la precisión empeora en hipoglucemia, en hiperglucemia, con cambios rápidos y al principio y al final de la vida del sensor [15].
- Sustancias que interfieren: la ADA advierte, por ejemplo, de que la vitamina C en cantidades superiores a 500 mg/día puede dar lecturas más altas que la glucosa real en algunos modelos de sensor, y recomienda informar a los usuarios sobre las sustancias y factores que afectan a la exactitud [9].
- Comprobaciones capilares: NICE recuerda que, aun con sensor, puede hacer falta la glucemia capilar para comprobar su exactitud [12], y Diabetes UK aconseja hacerla si lo que sientes no coincide con la lectura [17]. La SED añade que, durante el tratamiento de una hipoglucemia, no conviene valorar la recuperación solo con el sensor, porque seguirá mostrando valores bajos cuando la glucosa capilar ya se ha normalizado [15].
Tiempo en rango y HbA1c: parecidos, pero no iguales
La relación media
El TIR y la HbA1c están claramente relacionados. Según la ADA, un TIR superior al 70 % se alinea con una HbA1c de alrededor del 7 % [1]. En un análisis de 545 adultos con diabetes tipo 1, un TIR del 70 % correspondía de media a una HbA1c de aproximadamente el 7 %, y uno del 50 %, a cerca del 8 % [14].
Lo que varía es la magnitud del cambio. El consenso de 2019 estima que cada 10 % más de TIR corresponde a unos 0,5 puntos menos de HbA1c [3], y el análisis de 545 adultos con tipo 1 en el que se apoya lo cifra en 0,6 puntos de media [14]. Una revisión de 18 artículos con datos de distintos estudios lo situó en 0,8 puntos [18].
Una equivalencia que no sirve para cada persona
El dato más importante es la dispersión. En el análisis de adultos con tipo 1, con un TIR del 50 % la HbA1c real podía ir desde el 6,6 % hasta el 9,2 % [14]. El consenso de 2019 da un intervalo de predicción del 5,6 % al 8,3 % para una HbA1c estimada del 7 % con un TIR del 70 % [3]. Además, el efecto de mejorar el TIR depende del punto de partida: un aumento del 10 % se asoció a un descenso medio de alrededor de un punto de HbA1c en quienes partían de un 8 % o más, pero de solo 0,4 puntos en quienes partían de entre el 7 % y el 7,9 % [14].
Por qué tu GMI y tu HbA1c pueden no coincidir
La GMI se llamaba antes «HbA1c estimada». Se cambió el nombre a petición de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) para evitar confusiones, precisamente porque a menudo no coincide con la HbA1c de laboratorio [7]. En el estudio que la definió, ambas cifras solo eran idénticas el 19 % de las veces y diferían en 0,5 puntos o más el 28 % de las veces [7].
Las causas son variadas. La GMI refleja la glucosa media del sensor, mientras que la HbA1c depende de la glicación de la hemoglobina y de la vida de los glóbulos rojos, que se altera en situaciones como algunas hemoglobinopatías o la anemia hemolítica [7]. Además, la fórmula se obtuvo con datos de un único tipo de sensor, por lo que no es seguro que sea idéntica con otros [7].
La buena noticia es que la diferencia entre la GMI y la HbA1c tiende a mantenerse estable en cada persona a lo largo del tiempo [7]. El consenso ADA/EASD recuerda que la GMI puede quedar por encima o por debajo de la HbA1c real en algunas personas [2], así que lo útil es conocer cuál es tu diferencia habitual y comentarla con tu equipo.
Qué dice la evidencia sobre el TIR y las complicaciones
Que una métrica sea práctica no basta: tiene que estar relacionada con lo que importa, que es la salud a largo plazo. Esta es la evidencia principal.
El reanálisis del estudio DCCT
El DCCT fue un ensayo clínico realizado entre 1983 y 1993 con personas con diabetes tipo 1, que comparó un tratamiento intensivo con uno convencional. Un reanálisis de sus 1.440 participantes calculó el TIR a partir de perfiles de siete glucemias capilares y encontró que, por cada 10 puntos menos de TIR, el riesgo de progresión de la retinopatía aumentaba un 64 % y el de aparición de microalbuminuria, un 40 % [6]. El grupo de tratamiento intensivo tenía un TIR medio del 52 %, frente al 31 % del grupo convencional [6].
Hay una limitación importante: aquel TIR no se midió con sensor, sino con glucemias diurnas, sin datos nocturnos [6]. Aun así, los autores concluyeron que el TIR está fuertemente asociado al riesgo de complicaciones microvasculares y que debería aceptarse como resultado en los ensayos clínicos [6].
Estudios con sensor en diabetes tipo 2
En un estudio con 3.262 personas con diabetes tipo 2 en Shanghái, en el que el TIR se midió con sensor, quienes tenían una retinopatía más avanzada presentaban menos tiempo en rango, y la asociación se mantuvo en todos los estadios tras ajustar por la HbA1c y otros factores [19].
Otro estudio siguió durante una mediana de 6,9 años a 6.225 adultos con diabetes tipo 2 [20]. Frente a quienes tenían un TIR superior al 85 %, los que tenían un TIR del 50 % o menos presentaban un riesgo de muerte por cualquier causa un 83 % mayor (HR 1,83) y un riesgo de muerte cardiovascular un 85 % mayor (HR 1,85) [20]. Cada 10 % menos de TIR se asoció a un 8 % más de mortalidad total [20]. Los propios autores subrayan que usaron solo tres días de un sensor de generación anterior y que la causalidad solo puede inferirse [20].
Revisiones sistemáticas y metaanálisis
Una revisión sistemática de 2022 reunió 34 estudios con 20.852 participantes, la gran mayoría con diabetes tipo 2 y 663 con tipo 1 [21]. Un TIR más alto se asoció a menos riesgo de albuminuria, retinopatía, mortalidad cardiovascular y total, y engrosamiento anormal de la pared de la carótida, y el TIR resultó la métrica más consistente de todas las derivadas del sensor [21]. Pero 30 de los 34 estudios eran transversales y la mayoría usó solo entre 48 y 72 horas de datos [21].
Un metaanálisis de 2026, con 24 estudios observacionales y 35.916 personas con diabetes tipo 2, estimó que cada 10 % más de TIR se asocia a una menor probabilidad de muerte por cualquier causa (OR 0,88), retinopatía (OR 0,92), neuropatía periférica (OR 0,77) y enfermedad arterial de las piernas (OR 0,86) [22]. En cambio, las asociaciones con la albuminuria y la amputación no alcanzaron significación estadística [22].
| Estudio | Población | Hallazgo principal |
|---|---|---|
| Reanálisis del DCCT (2019) | 1.440 personas con tipo 1 | Por cada 10 puntos menos de TIR (calculado con glucemias capilares), +64 % de riesgo de progresión de retinopatía [6] |
| Estudio de Shanghái (2018) | 3.262 personas con tipo 2 | Menos TIR en los estadios más avanzados de retinopatía |
| Cohorte de mortalidad (2021) | 6.225 personas con tipo 2 | TIR del 50 % o menos: riesgo de muerte 1,83 veces mayor que con más del 85 % |
| Revisión sistemática (2022) | 34 estudios, 20.852 personas | El TIR es la métrica del sensor más consistentemente asociada a complicaciones |
| Metaanálisis (2026) | 24 estudios, 35.916 personas con tipo 2 | Cada 10 % más de TIR, menos mortalidad, retinopatía y neuropatía |
Lo que todavía no sabemos
La evidencia apunta en una dirección coherente, pero conviene leerla con prudencia:
- Es observacional. No hay todavía ensayos que demuestren que aumentar el TIR, por sí mismo, reduzca las complicaciones graves; el metaanálisis de 2026 pide expresamente ensayos aleatorizados [22].
- Viene sobre todo de un país. Casi el 80 % de los estudios del metaanálisis se hicieron en China, lo que limita su generalización [22].
- Faltan datos en tipo 1. La revisión de 2022 pide más estudios longitudinales, sobre todo en diabetes tipo 1, donde los datos son limitados [21].
- La HbA1c no queda desplazada. La propia ADA recuerda a los pacientes que buena parte de lo que se sabe sobre el TIR y las complicaciones procede de datos anteriores a los sensores y que hace falta mucha más investigación [4].
Tiempo en rango estrecho y personas sin diabetes
El tiempo en rango estrecho (70–140 mg/dL)
Cada vez se habla más del tiempo en rango estrecho (TITR, time in tight range), que mide el tiempo entre 70 y 140 mg/dL. Como vimos, este rango ya aparecía como secundario en el consenso de 2017 [5]. La guía ISPAD de 2024 lo presenta como una métrica emergente, que aún necesita validación, con un posible objetivo de más del 50 % del tiempo entre 70 y 144 mg/dL [11].
Un análisis de datos reales de más de 20.000 usuarios de sensores observó que el TITR no supera el 50 % hasta que la glucosa media baja de 140 mg/dL, y propuso que puede ser más útil que el TIR cuando se buscan valores casi normales [23]. Conviene saber que dos de sus autores trabajan para el fabricante del sensor [23]. Por ahora, ningún consenso de adultos fija un objetivo de TITR.
Cómo es la glucosa de las personas sin diabetes
Cada vez más personas sin diabetes llevan un sensor por curiosidad. En un estudio con 153 personas sanas de 7 a 80 años, la mediana del tiempo entre 70 y 140 mg/dL fue del 96 %, la glucosa media rondó los 98–99 mg/dL (104 mg/dL en los mayores de 60 años) y el CV medio fue del 17 % [24]. Aun así, pasaban de mediana unos 30 minutos al día por encima de 140 mg/dL y unos 15 minutos por debajo de 70 mg/dL [24].
Un estudio más reciente en la cohorte de Framingham, con 560 adultos con glucosa normal y una edad media de 58,5 años, encontró cifras menos «perfectas»: un 87 % del tiempo entre 70 y 140 mg/dL y unas 3 horas al día por encima de 140 mg/dL, aunque casi el 98 % del tiempo quedó entre 70 y 180 mg/dL [25]. Las personas con prediabetes pasaron el 77,1 % del tiempo entre 70 y 140 mg/dL, y las personas con diabetes, el 46,2 % [25].
Por qué no conviene compararse con esas cifras
Estos datos sirven de referencia, pero no son un objetivo para nadie en particular. La mayoría de las personas sanas tuvo alguna lectura de entre 55 y 69 mg/dL, y el 35 % pasó al menos un 2 % del tiempo por debajo de 70 mg/dL [24]. Y el estudio de Framingham, al ser transversal, no puede saber si esos picos por encima de 140 mg/dL tienen relación con un mayor riesgo futuro de diabetes [25]. Si tienes diabetes, tus objetivos son los que acuerdes con tu equipo, porque no existe un objetivo de TIR universal [4].
Cómo interpretarlo en tu día a día
Mira tendencias de 14 días, no días sueltos
Un día con peores cifras dice poco por sí solo. Unos 14 días de datos, presentados como AGP, reproducen bien el perfil de un mes y dan una confianza aceptable para tomar decisiones en la mayoría de los casos [8]. Por eso tiene más sentido comparar tu TIR de las últimas dos semanas con el de las dos anteriores que fijarte en el de ayer.
Un ejemplo de lectura del informe
Imagina un informe de 14 días con un uso del sensor del 90 %, un TIR del 62 %, un 5 % del tiempo por debajo de 70 mg/dL, un 30 % por encima de 180 mg/dL y un CV del 40 %. Una lectura ordenada, siguiendo el orden que proponen los consensos, sería esta:
- Datos suficientes: el uso supera el 70 % en 14 días, así que el informe es representativo [3].
- Bajadas: el tiempo por debajo de 70 mg/dL supera el objetivo del 4 %, y el consenso indica que esto es lo primero que hay que abordar [3].
- Variabilidad: un CV por encima del 36 % se ha relacionado con la aparición de hipoglucemias [1], así que ambas cosas probablemente estén conectadas.
- Tiempo en rango y por encima: solo después se trabaja en subir el TIR y reducir el tiempo por encima de 180 mg/dL [3].
- Patrones horarios: el AGP muestra a qué horas se concentran las subidas y bajadas [8].
Con esa información, el siguiente paso es hablarlo con tu equipo sanitario, que es quien puede valorar si hay que revisar el tratamiento.
Relaciona las curvas con lo que haces
El consenso ADA/EASD anima a las personas con diabetes tipo 1 a revisar sus propios informes con regularidad y a seguir su evolución [2]. Los números cobran sentido cuando los relacionas con tu rutina: qué comiste antes de esa subida, cuánto duró el paseo que precedió a esa bajada, cómo dormiste. Un diario de comidas, ejercicio y sueño junto a las lecturas del sensor, como el que ofrece GlucoBeat, ayuda a ver qué efecto tuvo cada acontecimiento en tu curva.
Diferencias entre tipo 1 y tipo 2
- Variabilidad: en los datos reales de usuarios de sensores, para una misma glucosa media, las personas con diabetes tipo 1 tenían un CV más alto (36–38 %) que las personas con tipo 2 (23–30 %), y un TIR y un TITR más bajos [23]. Cuando la glucosa media está por debajo de 180 mg/dL, una mayor variabilidad se asocia a menos tiempo en rango [23].
- Uso del sensor: la ADA recomienda el sensor desde el diagnóstico a las personas con diabetes tratadas con insulina, y también a quienes toman otros fármacos que pueden causar hipoglucemia [9]. En la diabetes tipo 2 tratada con insulina, los ensayos muestran reducciones de la HbA1c y aumentos del TIR con el uso del sensor [9].
- Uso periódico: cuando llevar un sensor de forma continua no es posible, la ADA contempla su uso periódico para revisar el tratamiento y los hábitos [9].
Lista rápida para revisar tu informe
Antes de tu próxima consulta, repasa estas preguntas con tu último informe de 14 días [3]:
- ¿Hay al menos 14 días de datos con un uso del 70 % o más?
- ¿El tiempo por debajo de 70 mg/dL está por debajo del 4 % (o del 1 % si tu objetivo es el de personas mayores)?
- ¿Hay tiempo por debajo de 54 mg/dL?
- ¿Cuál es tu CV y ha cambiado respecto al informe anterior?
- ¿En qué franjas del AGP se concentran las subidas y las bajadas?
- ¿Cómo ha cambiado tu TIR frente a las dos semanas anteriores?
Cuándo hablar con tu equipo sanitario
El TIR es una herramienta para conversar con tu equipo, no para tomar decisiones en solitario. Conviene comentarlo especialmente en estas situaciones:
- Si tienes hipoglucemias frecuentes o tiempo por debajo de 54 mg/dL. La ADA recomienda revisar el historial de hipoglucemias en cada visita de las personas con riesgo [1].
- Si tu GMI y tu HbA1c no coinciden. Una diferencia puede tener explicación, como vimos, y tu equipo puede valorarla [7, 2].
- Si lo que sientes no coincide a menudo con lo que marca el sensor. En el momento, Diabetes UK aconseja comprobarlo con una glucemia capilar [17]; si ocurre con frecuencia, conviene comentarlo.
- Si te cuesta llevar el sensor la mayor parte del tiempo, porque sin datos suficientes el informe pierde fiabilidad [3].
- Si los datos o las alarmas te generan ansiedad. Diabetes UK reconoce que el exceso de datos puede confundir o preocupar a algunas personas [17].
Recuerda que todos los objetivos glucémicos deben individualizarse y acordarse con la persona con diabetes [2]: el mejor TIR es el que puedes mantener con seguridad y con una buena calidad de vida.
Preguntas frecuentes
¿Es malo tener un tiempo en rango por debajo del 70 %?
No necesariamente. El 70 % es un objetivo general, y el consenso reconoce objetivos distintos según la edad, el riesgo de hipoglucemia o el embarazo [3]. Además, cada aumento del 5 % se asocia a beneficios clínicos, así que cualquier mejora sostenida cuenta [3].
¿Cada cuánto debería mirar mi tiempo en rango?
Lo más útil es revisarlo en periodos de 14 días, que es lo que recomiendan los consensos para que el dato sea representativo [5]. Mirarlo a diario puede ayudarte a entender un día concreto, pero las decisiones se toman con tendencias.
¿Por qué el sensor marca distinto que el glucómetro?
Porque miden en sitios diferentes: el sensor mide la glucosa del líquido intersticial y el glucómetro, la de la sangre capilar. Las diferencias aumentan cuando la glucosa cambia rápido, como después de comer o durante el ejercicio [15, 17].
¿Tiene sentido mirar el tiempo en rango si no tengo diabetes?
Puede ser curioso, pero las cifras de referencia varían entre estudios (del 96 % al 87 % del tiempo entre 70 y 140 mg/dL) [24, 25], y el estudio de Framingham, al ser transversal, no permite saber si ese tiempo por encima de 140 mg/dL se asocia a un mayor riesgo de diabetes [25]. Si algo te preocupa, coméntalo con tu médico.
¿El tiempo en rango sustituye a la HbA1c?
No. Las guías usan ambas cosas de forma complementaria [1], y algunas, como NICE, siguen basando sus objetivos principalmente en la HbA1c [12]. La propia ADA considera que la HbA1c seguirá siendo probablemente la medida estándar [4].
Ideas clave
- El tiempo en rango es el porcentaje del día con la glucosa entre 70 y 180 mg/dL; se interpreta junto al tiempo por debajo y por encima del rango, la GMI y el coeficiente de variación.
- El objetivo general para adultos con diabetes tipo 1 o tipo 2 es un TIR superior al 70 %, con menos del 4 % por debajo de 70 mg/dL y menos del 1 % por debajo de 54 mg/dL.
- En personas mayores o con alto riesgo, en niños y en el embarazo los objetivos cambian, y siempre se individualizan con el equipo sanitario.
- La prioridad es reducir primero las hipoglucemias y después aumentar el tiempo en rango.
- Para que el informe sea representativo se recomiendan unos 14 días de datos con un uso del sensor del 70 % o más.
- El TIR y la HbA1c están relacionados, pero la equivalencia varía mucho de una persona a otra; lo mismo ocurre con la GMI.
- Más tiempo en rango se asocia a menos complicaciones, aunque la evidencia es sobre todo observacional.
- Las tendencias de dos semanas y los patrones del AGP dicen mucho más que un día aislado.
Referencias
- American Diabetes Association Professional Practice Committee for Diabetes (2026). 6. Glycemic Goals, Hypoglycemia, and Hyperglycemic Crises: Standards of Care in Diabetes—2026. Diabetes Care.
- Holt RIG, DeVries JH, Hess-Fischl A, et al. (2021). The management of type 1 diabetes in adults. A consensus report by the American Diabetes Association (ADA) and the European Association for the Study of Diabetes (EASD). Diabetologia.
- Battelino T, Danne T, Bergenstal RM, et al. (2019). Clinical Targets for Continuous Glucose Monitoring Data Interpretation: Recommendations From the International Consensus on Time in Range. Diabetes Care.
- American Diabetes Association. CGM & Time in Range. American Diabetes Association (diabetes.org).
- Danne T, Nimri R, Battelino T, et al. (2017). International Consensus on Use of Continuous Glucose Monitoring. Diabetes Care.
- Beck RW, Bergenstal RM, Riddlesworth TD, et al. (2019). Validation of Time in Range as an Outcome Measure for Diabetes Clinical Trials. Diabetes Care.
- Bergenstal RM, Beck RW, Close KL, et al. (2018). Glucose Management Indicator (GMI): A New Term for Estimating A1C From Continuous Glucose Monitoring. Diabetes Care.
- Bergenstal RM, Ahmann AJ, Bailey T, et al. (2013). Recommendations for Standardizing Glucose Reporting and Analysis to Optimize Clinical Decision Making in Diabetes: The Ambulatory Glucose Profile. Journal of Diabetes Science and Technology.
- American Diabetes Association Professional Practice Committee for Diabetes (2026). 7. Diabetes Technology: Standards of Care in Diabetes—2026. Diabetes Care.
- de Bock M, Codner E, Craig ME, et al. (2022). ISPAD Clinical Practice Consensus Guidelines 2022: Glycemic targets and glucose monitoring for children, adolescents, and young people with diabetes. Pediatric Diabetes.
- de Bock M, Agwu JC, Deabreu M, et al. (2024). International Society for Pediatric and Adolescent Diabetes Clinical Practice Consensus Guidelines 2024: Glycemic Targets. Hormone Research in Paediatrics.
- National Institute for Health and Care Excellence (NICE) (2015). Type 1 diabetes in adults: diagnosis and management (NG17) — Recommendations. NICE.
- Ministerio de Sanidad (Dirección General de Cartera Común de Servicios del SNS y Farmacia) (2022). Resolución de 7 de abril de 2022, de la Dirección General de Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia, sobre el sistema de monitorización de glucosa para pacientes con diabetes mellitus tipo 2 en la cartera común de servicios del SNS. Ministerio de Sanidad, Gobierno de España.
- Beck RW, Bergenstal RM, Cheng P, et al. (2019). The Relationships Between Time in Range, Hyperglycemia Metrics, and HbA1c. Journal of Diabetes Science and Technology.
- Grupo de Trabajo de Tecnologías Aplicadas a la Diabetes (Sociedad Española de Diabetes) (2018). Monitorización continua de glucosa y monitorización flash de glucosa. Guía rápida de uso. Sociedad Española de Diabetes (SED).
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- Dunn TC, Ajjan RA, Bergenstal RM, Xu Y (2024). Is It Time to Move Beyond TIR to TITR? Real-World Data from Over 20,000 Users of Continuous Glucose Monitoring in Patients with Type 1 and Type 2 Diabetes. Diabetes Technology & Therapeutics.
- Shah VN, DuBose SN, Li Z, et al. (2019). Continuous Glucose Monitoring Profiles in Healthy Nondiabetic Participants: A Multicenter Prospective Study. The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism.
- Spartano NL, Sultana N, Lin H, et al. (2025). Defining Continuous Glucose Monitor Time in Range in a Large, Community-Based Cohort Without Diabetes. The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism.
Revisado por el equipo editorial de GlucoBeat antes de su publicación. Cada dato del artículo enlaza con la guía clínica, el estudio o el organismo oficial que lo respalda. Revisado el 11 sept 2026.
Contenido informativo. No sustituye el consejo de tu médico ni de tu equipo sanitario.